El videojuego Trailblazers, desarrollado por el estudio peruano Cometa Studio, ya se encuentra disponible en MapleStory Worlds, una plataforma internacional de creación de juegos. La producción combina exploración de mazmorras, combate táctico y una propuesta audiovisual con elementos de identidad latinoamericana, además de representar un importante reto técnico para sus desarrolladores.
El título pertenece al género dungeon crawler y utiliza personajes y enemigos inspirados en el universo de MapleStory. Su jugabilidad se desarrolla mediante desplazamientos por celdas, por lo que cada movimiento requiere planificación antes de avanzar hacia el siguiente desafío.
El sistema incorpora mecanismos de progresión y mejoras que permiten al jugador fortalecer sus capacidades mientras recorre distintos escenarios. La aventura está distribuida en cinco mundos temáticos y ofrece personajes con habilidades pasivas y atributos diferenciados.
Esta combinación busca que cada enfrentamiento tenga un componente estratégico y que el usuario adapte sus decisiones de acuerdo con los enemigos y jefes que encuentre durante la partida.
Uno de los principales desafíos para Cometa Studio fue adaptarse a la arquitectura técnica de MapleStory Worlds. Jaime Cerna, director del videojuego y desarrollador, explicó que el equipo tuvo que aprender a trabajar con la separación entre cliente y servidor, además de utilizar componentes y entidades propias del motor de la plataforma.
El proceso resultó más complejo de lo esperado, pero permitió que el estudio peruano adquiriera nuevas capacidades para futuros desarrollos. Cometa Studio, además, se convirtió en la primera empresa peruana y latinoamericana seleccionada para el programa de aceleración de Nexon.
El apartado gráfico también exigió un trabajo especializado. Los artistas utilizaron como referencia los diseños originales de MapleStory, aunque desarrollaron desde cero sus propios sprites y animaciones mediante programas externos de pixel art.
Posteriormente, cada secuencia fue exportada cuadro por cuadro e incorporada a MapleStory Worlds, donde el equipo utilizó herramientas de edición para construir manualmente los diferentes estados de animación.
Durante las primeras pruebas, los desarrolladores detectaron que ciertas acciones, como ataques o impactos, resultaban más rápidas y contundentes al utilizar una menor cantidad de cuadros. Este aprendizaje permitió establecer parámetros visuales antes de completar la animación del resto de personajes.
La música constituyó otro de los elementos distintivos del proyecto. El estudio incorporó instrumentos como quena, zampoña, charango, ronroco, cajón peruano y guitarra andina para construir una identidad sonora propia dentro del universo de MapleStory.
Sin embargo, la primera propuesta musical resultó demasiado dinámica para un videojuego basado en movimientos tácticos y pausados. Por esa razón, el equipo decidió replantear completamente el acompañamiento sonoro para adaptarlo mejor al ritmo de las partidas.
El desarrollo también permitió a Cometa Studio profundizar en aspectos relacionados con la experiencia del usuario y la retención de jugadores. El acompañamiento de Nexon facilitó el acceso a métricas y criterios utilizados en el mercado internacional, lo que permitió ajustar distintos elementos del diseño para una audiencia global.
Trailblazers fue diseñado para funcionar tanto en computadoras como en dispositivos móviles, manteniendo una experiencia similar entre ambas plataformas. Esto implicó adaptar el movimiento, combate, animaciones y progresión para garantizar un funcionamiento consistente sin importar el dispositivo utilizado.
Fundado en 2019, Cometa Studio considera que este lanzamiento representa un paso importante para consolidar su experiencia dentro de una plataforma internacional y ampliar sus posibilidades de desarrollo hacia nuevos géneros y proyectos.
La llegada de Trailblazers a MapleStory Worlds también evidencia el crecimiento del talento peruano dentro de la industria global de videojuegos y abre nuevas oportunidades para que estudios nacionales puedan competir, aprender y desarrollar propuestas dirigidas a públicos internacionales.





