El Gobierno de Bolivia informó que 15 empresas estatales se encuentran en quiebra técnica, acumulando pérdidas por más de 2.655 millones de bolivianos, según un reporte oficial que expone serias deficiencias en el modelo económico aplicado en las últimas décadas.
El informe, presentado por la Oficina Técnica para el Fortalecimiento de la Empresa Pública, detalla que estas compañías forman parte de un grupo de 67 entidades públicas creadas bajo políticas de sustitución de importaciones durante los gobiernos de Evo Morales y Luis Arce. El director de la OFEP, Pablo Camacho, calificó estos resultados como consecuencia de un modelo que no logró generar sostenibilidad ni valor productivo. Además de las pérdidas, estas empresas presentan un patrimonio negativo cercano a los 1.900 millones de bolivianos, lo que agrava su situación financiera.
El reporte también revela que el Estado boliviano destinó más de 73.000 millones de bolivianos en créditos a estas compañías durante los últimos años, recursos que, según las autoridades, no se tradujeron en resultados efectivos. Uno de los casos más críticos es el de Yacimientos de Litio Bolivianos, que pese a recibir cerca de 890 millones de dólares, opera apenas al 17% de su capacidad en el proyecto del salar de Uyuni.
Ante este escenario, el Ejecutivo anunció la presentación de un proyecto de ley para permitir la liquidación de empresas con problemas financieros irreversibles. Asimismo, habilitó una plataforma digital para que la ciudadanía acceda a información sobre ingresos, utilidades y niveles de endeudamiento de las empresas estatales, en un intento por fortalecer la transparencia y el control público.
Este diagnóstico abre un debate sobre el rol del Estado en la economía y la sostenibilidad de las empresas públicas. Las decisiones que se adopten en adelante serán clave para evitar el uso ineficiente de recursos y redefinir el modelo productivo en sectores estratégicos del país.





