“Disfruten, la vida es así, hoy estamos felices; mañana o pasado, quién sabe lo que puede pasar: hoy es hoy”, decía una emocionada Mayumi en la fiesta de su matrimonio. Sus palabras denotaban felicidad, mientras Roosevelt, su esposo —sonriente—, la abrazaba por la cintura y le susurraba algunas palabras como queriendo contener el desbordante agradecimiento de la novia.

Apenas horas antes de estas palabras, al amparo de la Catedral Prelaticia de Sicuani, en Cusco, y teniendo como testigos a sus familiares y amigos, Mayumi Quispe Arenas (32) le daba el sí a Roosevelt Nieto Cisneros (34). Con su matrimonio, sellaban un nuevo inicio en su relación, aquella que comenzó unos nueve años antes.

La alegría del acontecimiento los llevó a organizar un evento que incluyó a una agrupación musical que les gustaba a ambos. “Para que lo disfruten, lo canten y lo gocen. Gracias por compartir mi felicidad. Los amo a todos”, decía Mayumi luego de bailar en el escenario junto a su compañero de vida.

Pedro Jara Cisneros, abogado y tío de Roosevelt, contó a Alexander Flores, periodista de La República, que el novio se dedicaba al comercio, y que fue mientras realizaba estas labores y durante un viaje que conoció a Mayumi. Producto de esta relación, nació un niño de nombre Maxwell, cuya fotografía fue incluida en las invitaciones que la pareja distribuyó. El pequeño de 4 años viajaba con sus padres.

Él era de Huari (Áncash) y ella de Sicuani (Cusco). Precisamente, fue por esta razón que decidieron contraer nupcias en la región imperial. Para ello, invitaron a sus familiares y amigos más cercanos. Los padres y parientes de Roosevelt llegaron desde Áncash para participar del evento.

Un mes antes de sus nupcias, bautizaron a Maxwell. Y para la boda eligieron que sea en agosto por las festividades del Señor de Pampacucho (figura religiosa de Sicuani).

Tres días después, cuando los recién casados y los parientes del novio retornaban luego de un paseo en el balneario de Aguas Calientes, la muerte los sorprendió.

La noche del martes 16 de agosto, el vehículo que conducía Roosevelt colisionó contra un tráiler. A bordo del automóvil rojo, que quedó reducido a fierros retorcidos, también viajaban su esposa, Mayumi; su hijo, Maxwell; así como su madre, Julia Cisneros Vega (62); su hermana Johana Katherine Nieto Cisneros (32), su tío José Cisneros Huerta y sus sobrinos Y. E. N. (8) y A. E. N. (8).

Pedro Jara explicó que ahora lo único que la familia quiere es claridad en los hechos con la mayor objetividad de las autoridades. Sostuvo que se comunicó con la Corporación ADC SAC, a la que pertenece la unidad de carga pesaba de matrícula D8Z855, también participante del siniestro.

En un inicio lo atendieron, pero luego optaron por cerrar toda comunicación. La familia espera el acompañamiento y, quizá, ver si en algo se puede resarcir a los deudos de los fallecidos.