El proyecto: “La Victoria y El Agustino: alianzas para una economía circular” promueve la incorporación de los principios de economía circular en la actividad cotidiana, económica y social de la ciudad. Esta intervención modelo, será validada y replicada a otros distritos, a nivel nacional.

Como parte de ese proceso los funcionarios/as de la Municipalidad del El Agustino   liderados por el Alcalde   Mg.  Víctor Salcedo Ríos,se vienen capacitando  de este importante curso dirigido a profundizar los conceptos y lineamientos de la Economía Circular, (un modelo de gestión para cuidar el medio ambiente), y la forma como esta puede implementarse en cada municipio y en los ámbitos donde trabajan. Acompañado de una hoja de ruta.

Este curso se realiza en el marco del proyecto: Alianza para una Economía Circular. Las instituciones responsables son la Asociación Solidaridad Países Emergentes – ASPEm, líder del proyecto, la Sociedad Nacional de Industrias – SNI, la Asociación Laboral para el Desarrollo – ADEC-ATC y la Municipalidad de La Victoria y la Municipalidad de El Agustino, que se han articulado como socias del proyecto. El proyecto se ha hecho posible gracias al apoyo de la Unión Europea.

Solo en el Perú desechamos más de 21,000 TM de residuos al día y solo reciclamos un 4% de ellos. La búsqueda de soluciones para mitigar este impacto se ha convertido en uno de los desafíos globales más importantes. Urge descarbonizar la economía, pero sobre todo cambiar nuestra forma de producir y consumir con miras a preservar los recursos naturales. La economía circular plantea acabar con el viejo modelo de extraer, producir y tirar, por un modelo que minimice el uso de recursos naturales, alargue la vida de los productos y evite la generación de residuos.

Recientemente, algunas municipalidades están planteando Hojas de Ruta para el impulso de la economía circular en sus respectivos distritos, además de impulsando procesos de valorización de sus residuos sólidos.

El papel que deben de jugar las municipalidades

Esta situación exige que los gobiernos e instituciones promuevan una transición ecológica integral, hacia una economía baja en carbono, con el objetivo de promover   una sociedad más sostenible. Las municipalidades y gobiernos locales tienen un rol fundamental a jugar en estos procesos, por su mayor cercanía a la población.

Hace falta gestionar la ciudad con los criterios de economía circular, buscando una mayor eficiencia en el uso de los recursos, minimizando la generación de residuos y valorizándolos desde un inicio.

Son también los municipios los llamados a propiciar la articulación de los diversos actores del territorio en torno a alianzas para impulsar procesos de economía circular en los conglomerados productivos y comerciales, en la gestión de los residuos, en el uso de la energía o con la disminución de gases de efecto invernadero.