Por: Dr. Marco Antonio Arrunátegui Cevallos

Analista Político

La crisis que nos afecta es también mundial. Y todo el planeta está diseñando estrategias para salir de ella. Muchos países tuvieron líderes para enfrentarla, y las consecuencias de ella fueron menores y emergerán con menos esfuerzo y tiempo. Nosotros tuvimos al ser más incompetente (Martín Vizcarra y su sucedáneo Francisco Sagasti), lo que hará más penoso ese esfuerzo y necesitaremos más tiempo y echar mano de todos nuestros recursos. No saldremos de ella, en menos de cinco años, así los ignaros digan lo contrario.

Marco Antonio Arrunátegui Cevallos

Pero tenemos un agravante que no presagia nada bueno. Estamos inmersos (en plena Pandemia) en un proceso electoral en el que tendremos que elegir a quienes tendrán la responsabilidad de sacarnos del pantano.

Promesas populistas
Ninguno de los contendientes está pensando en el país. Ninguno. Solo tienen como objetivo ganar estas elecciones. La prueba irrefutable es que nadie se ha referido a la misión que tienen por delante. Se han limitado a repartir promesas populistas, efectistas y de casuística republicana. Por eso es que me atrevo a afirmar que: ¡No saldremos de esta crisis! Decía Einstein que: “las crisis son oportunidades, siempre y cuando sepamos descubrirlas”: y ese esfuerzo nadie lo ha hecho.

¿Cuál ha sido la columna vertebral de nuestra tragedia? El colapso de nuestro aparato productivo. Ese conjunto de recursos, tecnologías, organización e instrumentos con los que cuenta el país ´para el desarrollo de bienes y servicios, cuyo objetivo es generar la oferta necesaria para el consumo interno y externo. Es este aparato el que paralizó irresponsablemente Martín Vizcarra.

Consecuencias nefastas
Y como sabemos, esta parálisis tuvo consecuencias nefastas. Decremento histórico del PBI: 11.2 %, el peor de las últimas tres décadas. Originando a su vez un desempleo masivo, pues la mayoría de empresas cerraron o disminuyeron su cantidad de trabajadores. Datos engañosos estiman solo un 1.5 millones de empleos perdidos, cuando la realidad sitúa esta cifra en más del doble. Agravándose la informalidad que de 60 % de la PEA, escaló al 71%, como consecuencia de ser el último recurso para los despedidos.

Todo lo demás es historia
La atención en cuanto a salud fue genocida. Se pudieron salvar 50,000 vidas de las más de 100,00 que identifica el SINADEF. Se incrementaron el hambre y la desnutrición, poniendo en bandeja de plata a miles de ciudadanos con defensas bajas a merced del Coronavirus. Esta barbarie pudo evitarse. La inseguridad ciudadana se incrementó exponencialmente debido a las múltiples tareas que el Gobierno le encargó a la PNP. Clases virtuales solo para alumnos que poseen computadora e internet, excluyeron a las grandes mayorías, de acceder a una educación (que tradicionalmente es pobre), excluyéndolos del “árbol de las oportunidades”.

¿Qué tienen que ver con este diagnóstico, frases como: “volvamos a empezar”, “hambre cero”, “nueva Constitución”, “impuesto a los ricos”, “plata como cancha”, “poner activos en valor”, “capítulo anticorrupción”, “refundar la República”, “te garantizo comida”, “todos los días me azoto” y “luchemos por los pobres” que proponen los candidatos? Paparruchadas.

¿Qué hacer?
Restituir la columna vertebral que desgració Martín Vizcarra: El Aparato Productivo. ¿Difícil? Tal vez en mentes medianas. Y como no hay nada que no esté escrito bajo el Sol, apelaremos al Premio Nobel de Economía Paul Krugman (“¡Acabemos ya con esta crisis!”), quien apoyándose en Keynes dice: “es hora de que el Gobierno gaste más, y no menos, hasta que el sector privado esté preparado de nuevo para impulsar la economía. Será esta una forma eficaz de incrementar el empleo”. ¿Más claro?

Los mismos patrones
El déficit en infraestructura en el país es de aproximadamente 70,000 millones de dólares. Y a cerrar esa brecha debemos dedicarnos. Pero esto no lo entiende nadie. El Presupuesto General de la República para el 2020, aprobado el 2019, ni siquiera fue modificado para hacer frente a la crisis. Y el del 2021, sigue exactamente los mismos patrones del 2020. No hemos aprendido nada. Del Fondo de Contingencia no queda un sol. Lo lapidó y se lo robaron el 2020. ¿Alguien sabe cuánto queda del Presupuesto de Reconstrucción? Se ha lapidado y robado también gran parte.

Craso error
El Estado tiene en cartera 60 proyectos por 18,000 millones de dólares para los próximos cinco años. Invertir en ellos. Poner más dinero en los bolsillos de la gente para incrementar la demanda. Es un craso error subvencionar la oferta prestándole plata de REACTIVA a empresas quebradas o ahogadas en deudas. Pero ha llegado el momento preciso, la oportunidad que preconizaba Einstein, para rediseñar el aparato productivo innovándolo. Procesar ese esfuerzo. Es la hora. La innovación es el verdadero motor del desarrollo sustentable, de acuerdo con Joseph Schumpeter. Ella incrementará la productividad y solo será factible si invertimos más del 0.05 en I + D, la cifra más baja de América Latina.

La China
Decíamos que el planeta está inmerso en un gigantesco esfuerzo para salir de la crisis. Y algunos de esos esfuerzos deben ser aprovechados por el próximo gobernante. La China crecerá este año 7%, habiendo incrementado exponencialmente la demanda de cobre, elevando la libra a más de 4 dólares. Sin embargo, una marxista antediluviana como Verónika Mendoza, y el inefable Yonhy Lescano, le han puesto la puntería a la minería. Una oponiéndose a la inversión de Tía María, y otro queriéndoles incrementar los impuestos que ya han sido fijados mediante Contrato-Ley. Mientras que Chile atiborra sus arcas con este mineral.

No es momento de austeridad. Nadie lo recomienda. No tengamos temor al déficit fiscal, si ese déficit se ha originado en inversiones productivas. Nuestro endeudamiento todavía es manejable y nuestro grado de inversión, a pesar de haberse desmejorado, aun es conveniente. Para todo ello, cerremos esa fábrica de irresponsables que es el Congreso de la República, aunque nuestro pronóstico es que el que viene será mucho peor.

Capitalismo Popular
Para la Reactivación Económica en esta Coyuntura de Crisis Global Sanitaria y Económica es imperativo se plantee un Estado promotor que potencie y Modernice las Mypes con:
a. Capacitación.
b. Apoyo Tecnológico.
c. Financiamiento.
d. Búsqueda de Mercados en el Perú y el Mundo Globalizado.
Esto permitirá generar:
a. Empleo.
b. Divisas.
c. Descentralización.
(Ver edición N°59 de Justo Medio. Págs. 47-49. Marzo-Abril 2013)

Las vacunas
Sin embargo, existe una condición básica para la reactivación del aparato productivo: las vacunas. Solo ellas harán posible que todo esto suceda. A todas luces, esto no ha sido cabalmente comprendido por el Gobierno sucesivo de incompetentes. Vizcarra jugó con ellas para obtener beneficios haciendo de SINOPHARM la única vacuna. Decisión que Francisco Sagasti ha continuado por razones que muy pronto se sabrán cuando se haga público el Contrato con la Distribuidora China, y seguramente colaboradores eficaces (para salvarse de la cárcel) comiencen a hablar.

No voy a descubrir nada. Solo quiero manifestar mi opinión: que se autorice a privados a importar la vacuna. Para aplicarlas gratuitamente a sus trabajadores como lo manifiestan las grandes empresas de transporte, o a sus afiliados, como lo han dicho las AFP.

3,000 Soles
Dado el bajo precio que tienen (van desde 2.8 dólares hasta los 35) todos los peruanos estarían en capacidad de adquirirlas. Ahora esos pobres están pagando hasta 3,000 soles por un balón de oxígeno. Con el precio de solo uno de ellos podrían vacunar a toda su familia.

Adicionalmente, el próximo Gobierno debe complementar la vacunación masiva (por lo menos 150 mil diarias), con una compra importante de plantas de oxígeno, camas UCI completas y equipos de seguridad de alta calidad, con licitaciones digitales para evitar el robo de nuestros recursos. Práctica recurrente del Gobierno Vizcarra y su sucedáneo Francisco Sagasti, el Gobierno “morado”.

Exijo
Que el próximo Gobierno levante la alfombra, para identificar toda la basura que hay debajo de ella y llevar ante los tribunales a todos los corruptos. Así sean cientos. Basta de impunidad.

Churchill y Roosevelt
Asumieron el liderazgo de sus países en plena crisis: La II Guerra Mundial. Y prometieron solo una cosa: manejar la crisis para asegurar el menor daño posible, para después que ella terminara emerger robustos de ella. Eso es lo mismo que les pedimos a los candidatos. Déjense de populismos y planteamientos de largo plazo, cuando de lo que se trata es de no ahogarnos. Una vez en playa, veremos qué hacer. No dudamos, finalmente que esta crisis durará por lo menos cinco años. Y es ese horizonte temporal que debe guiar todos nuestros esfuerzos.

Seamos, al fin, una República. No una Republiqueta. Y para serlo necesitamos líderes. No acopiadores de votos.

Esa es mi opinión, en uso de las facultades que otorga la Constitución a todos los ciudadanos (Artículo 2°, Inciso 4).