Defensores y defensoras de derechos humanos y del medio ambiente de diversas regiones del Perú se movilizan a la ciudad de Lima para exigir un alto a la violencia que sufren a diario.

Las y los defensores denuncian que son intimidados, perseguidos, encarcelados, llevados a juicios y asesinados por defender territorios naturales, los bosques, los ríos, el agua, la selva, la flora y la fauna.

Durante el 2020, en plena pandemia, seis defensores de la tierra y el ambiente fueron asesinados en el Perú, según registra el más reciente informe de Global Witness.

Este informe señala que, a nivel global, 227 personas defensoras ambientales fueron asesinadas durante el 2020. El Perú ocupa el noveno lugar entre los países con mayor cantidad de ataques registrados en el mundo. En el documento, América Latina vuelve a ubicarse como la región más peligrosa para los defensores ambientales.

Asimismo, los defensores y defensoras denuncian que en el Perú se vive una situación de criminalización del derecho a la protesta, en la que tanto la Policía como los órganos jurisdiccionales presentan denuncias e investigaciones contra los líderes sociales a fin de someterlos a largos y costosos procesos judiciales, instrumentalizando el derecho penal para desalentar la protesta y estigmatizar a los defensores.