La Sala Penal Especial de la Corte Suprema de Justicia, órgano jurisdiccional que tiene a su cargo el juzgamiento de altos funcionarios públicos, implementará modelos de mayor transparencia en la lucha contra la criminalidad organizada y el flagelo de la corrupción mediante el uso de modernos equipos tecnológicos.

Estos bienes, que también alcanzaron a la Sala Plena de la Corte Suprema de Justicia, fueron donados por la Embajada de Estados Unidos de América en el país, en alianza estratégica con el Poder Judicial con el objetivo de fortalecer la transparencia en el sistema de administración de justicia.

Se trata de 143 implementos tecnológicos entre ellos 1 equipo de audio, 1 equipo de video, 1 equipos de respaldo, 1 software especializado, así como 1 mochila portátil de transmisión en vivo operado por chips de telefonía móvil y 1 equipo integrado para edición de video HD, entre otros.

Los dispositivos darán mayor transparencia a los procesos judiciales permitiendo a las partes visualizar las pruebas documentales y a la ciudadanía apreciar en tiempo real los actos judiciales, así como grabar a distancia las audiencias mediante audio, transcripciones y videoconferencia.

En el acto protocolar participaron la titular del Poder Judicial, Elvia Barrios; la embajadora de los Estados Unidos en el Perú, Lisa Kenna; la subsecretaria de la Oficina de Asuntos Antinarcóticos y aplicación de la Ley del Departamento de Estado de los Estados Unidos, Heidi Fulton; la presidenta de la Sala Penal Especial de la Corte Suprema, Inés Villa Bonilla, integrantes del Consejo Ejecutivo, jueces superiores, entre otros funcionarios.

TRANSPARENCIA

“La corrupción es un problema endémico que socava estructuras básicas, precariza las instituciones y limita el desarrollo social generando mayor pobreza. De ese modo, estos bienes tecnológicos contribuirán a implementar modelos de transparencia en la Corte Suprema”, afirmó Barrios Alvarado.

Agregó que para el Poder Judicial es de suma importancia seguir en la lucha frontal contra la corrupción y el crimen organizado, afianzar la herramienta de la extinción de dominio, consolidar la mayor celeridad, transparencia, modernidad e integridad en los procesos penales.

Recalcó la importancia de la Sala Penal Especial de la Corte Suprema que juzga casos sensibles de corrupción, flagelo al que el Estado destina ingentes recursos económicos para combatirlo.

Ratificó que uno de los ejes centrales de su gestión y del plan estratégico institucional es combatir la corrupción, por ejemplo, mediante las tecnologías de la información con el uso de aplicativos como el Módulo de Sentido de Decisiones Judiciales y Casilleros Digitales que fortalecen la transparencia.

También destacó la permanente capacitación de los operadores de justicia contra la delincuencia organizada en el marco del Decreto Legislativo 1373, la implementación del Sistema de Gestión Antisoborno en el Consejo Ejecutivo del Poder Judicial y Sala  Penal Permanente de la Corte Suprema, entre otros.

“El objetivo es contar con una administración de justicia más transparente porque los sistemas de justicia son un bastión fundamental para las democracias. Cuando los otros sistemas no funcionan, tiene que haber un Poder Judicial firme, consolidado, independiente y autónomo que garantice una justicia sólida”, puntualizó Barrios Alvarado.

APOYO DE EE. UU.

A su vez, Heidi Fulton refirió que el gobierno de los Estados Unidos apoya los esfuerzos del Perú para la lucha contra la criminalidad, porque “es fundamental en el fortalecimiento de la democracia y el desarrollo de una economía lícita”.

Por eso, consideró que es esencial que esos procesos tengan la mayor transparencia.

“Las decisiones de los jueces son una parte esencial en el flujo del proceso para combatir la criminalidad y son más sensibles por el alto nivel de personas a quienes se tiene que juzgar. Estados Unidos apoya los esfuerzos para mejorar la transparencia en el sistema judicial”, sostuvo.

Por su parte, la presidenta de la Sala Penal Especial, Inés Villa Bonilla, agradeció y resaltó que esta donación de equipos fortalece el servicio de impartición de justicia penal.

Luego de la ceremonia, las autoridades del Poder Judicial y los funcionarios estadounidenses realizaron una visita a la Sala Plena de la Corte Suprema, así como a la sala de audiencias de la Sala Penal Especial donde constataron la utilidad de los bienes donados para la celeridad y transparencia de los procesos.